Este es el blog del taller de Recopilación de la Historia de Beniaján. Este taller se hace los miércoles por la tarde en la Escuela Popular de Beniaján, de 18:30 a 20:00. Es una iniciativa de la Escuela Popular y en la actualidad participan con regularidad 12 personas del pueblo que, día a día, dan constancia de su tiempo y de su memoria para que su voz no se pierda.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Merendona 2013


Por segundo año consecutivo, hemos vuelto a celebrar la Merendona. Y como manda la tradición, realizándola el 29 de diciembre, que esta vez ha caído en domingo...

Nuestro deseo de ir recuperando un festejo tan recordado, provisto además de unos ingredientes de los que tanto parecen faltar últimamente en lo que a relaciones y convivencia vecinal se refiere, va recibiendo el respaldo popular necesario y este año ha llegado casi al centenar el número de vecinos que han acudido al monte con sus viandas. Hemos contado además con el apoyo de la revitalizada Asociación de Vecinos de Beniaján y con una muy nutrida representación de los habitantes del Bojar, encantados de recibir en el barrio a cuantos se animaron a revivir la experiencia de la Merendona. ¡Gracias a todos por responder a la convocatoria!



El lugar elegido en esta ocasión fue el área recreativa que existe junto al jardín y el Colegio Virgen de Fátima, inmediato a la sierra. Y no sólo se ocuparon todas las mesas de obra que allí se encuentran, sino que hubo grupos que tuvieron que disponer las suyas propias, e incluso alguno aprovechó la existencia de las cocinas de leña para asar en la lumbre un poco de oloroso embutido. ¡Y todo a compartir, como manda la costumbre!


El sol de la tarde acompañó la jornada, que acabó con el canto de algunos villancicos por parte de los más atrevidos, dando la nota navideña y musical a una fiesta que, estamos convencidos, irá ganando en afluencia en años venideros. El Taller de Historia está dispuesto a seguir adelante. ¡Por Beniaján, por sus tradiciones y por su gente!




Para ver más imágenes de la Merendona 2013, pincha aquí

lunes, 23 de diciembre de 2013

Tiempo de belenes


Nos adentramos un año más en la Navidad, repitiéndose en muchos hogares la tradición de colocar un Nacimiento que acompañará los encuentros familiares o de amigos que tanto se prodigan en estas fiestas. En algunos casos, el pesebre se instala en mitad de un gran tablero en el que también se recrea la idílica estampa de un imaginario Belén.

Figuras de barro, casas de corcho y montañas de cartón, llegan a constituir un precioso patrimonio familiar acumulado durante años, pero que sólo se deja ver al llegar la Pascua. Siguiendo casi un ritual, cada pieza va apareciendo de entre las viejas cajas y los papeles de periódico que la envuelven, pasando a ocupar de nuevo su lugar en esa geográfica y siempre exuberante maqueta cuyo paisaje, por cierto, se suele inspirar en el que nos rodea.

En Beniaján se abren al público estos días algunos Belenes de gran formato: el de la Iglesia de San Juan Bautista, o el que instala la Peña "El Azahar" en su sede, son dos ejemplos bastante reputados dentro de la ruta belenística de la comarca, por lo que os animamos a visitarlos. Pero queremos también aprovechar la ocasión para recordar otro Belén que, siendo privado, fue durante años de los más visitados del pueblo. Se montaba en un domicilio del Barrio de San Roque, esquina C/ del Rosario y C/ San Antonio, teniendo recopilada en el archivo de nuestro Taller una imagen del mismo cedida por Pedro Sánchez Tomás (familiar de quienes lo instalaban). Muchos vecinos se siguen acordando de lo grande y abigarrado que era, causando siempre la admiración de niños y mayores... y por ello, queremos compartir dicha fotografía con todos vosotros, a modo de estampa navideña en el recuerdo.

Terminamos esta breve reseña apuntando que si Murcia es tierra belenística y puntera en la fabricación de figuras, gran peso tiene en ello la inmediata pedanía de Puente Tocinos; allí acaban de inaugurar la llamada "Casa del Belén" como centro expositivo de este tipo de artesanía tan particular, ocupando además la rehabilitada "Torre del Reloj". Se conjuga en esta magnífica realidad la recuperación del patrimonio arquitectónico y la difusión de una actividad tradicional, hecho que nos alegra enormemente y por el que felicitamos a nuestros vecinos 'del otro lao'.

¡Feliz Navidad a todos!

martes, 29 de octubre de 2013

Reiniciamos el curso...

...Y lo hacemos antes de tiempo y metiéndonos de lleno en un tema del pasado pero de candente actualidad.


Como ya hemos comentado otras veces en el Blog, el taller colabora con el IES Beniaján en su proyecto europeo COMENIUS sobre franquismo y nazismo. En esta ocasión la colaboración se concretó en una visita del taller al IES la mañana del miércoles, 16 de octubre. Nuestra misión era contar a los chicos y chicas allí reunidos (algunos de ellos venidos de la mismísima Alemania), cómo se vivió la Guerra Civil en Beniaján y en Murcia.

Para ello, nuestra apuesta fue tirar de las voces de la memoria de aquéllos años, aún viva en los más veteranos de Beniaján. En este sentido, contamos con la colaboración de Luis "El Perillo", Eliseo "del Casino", Antonio Pellicer, Antonio Serrano, José Aparicio "el Nene Aparicio", Francisco Cánovas "el Marqués" y Paco "el Polito", todos ellos en torno a los 80 años, excepto Luis, que tiene 92. A través de sus recuerdos consiguieron llevarnos hasta aquéllos años y hacernos sentir la inseguridad, la desinformación, el desconocimiento y desconcierto ante lo que estaba ocurriendo.

En aquel lejano verano de 1936, llegó a Beniaján la información de que los militares se habían levantado en armas contra la República y lo hizo a través de la prensa. Recordemos que Beniaján era un lugar de paso, muy marcado por la presencia de su Estación de tren, por la que entraban noticias frescas todos los días, ya fuera a través de rotativos, ya fuera a través de viajeros y comerciantes.

En un principio, nadie sabía el alcance que podía tener aquéllo, pero enseguida se vieron movimientos: según nos cuenta Paco "el Marqués", que vivió siempre al lado de la Iglesia de Beniaján, poco antes del inicio de la guerra, el templo ardió y varios vecinos y vecinas corrieron a proteger algunos santos, pero la mayoría de esculturas fueron presa de las llamas. Las ruinas de la parroquia fueron testigo de su destino durante los tres años de la contienda y Paco recuerda que una de las primeras cosas que hizo el nuevo Régimen tras la guerra fue un concierto en el solar de la Iglesia, rodeados de escombros.

Por su parte, los que más organizados estaban (dirigentes de partidos políticos y sindicatos) crearon los "comités", uno en cada pueblo, que "organizaban" la vida local y tomaban decisiones. Se empezó a reclutar gente para ir al frente. Así, se veía cómo hermanos mayores, primos, novios y maridos se iban al frente tras rápidas instrucciones en la vieja Condomina o en la Finca de Don Adrián. El rico terrateniente fue llevado preso y sus tierras colectivizadas.

Algunos jóvenes iban voluntarios al frente, como el hermano de Eliseo, que fue piloto y tras una breve instrucción en Los Jerónimos, fue a luchar en varios lugares. Uno de ellos, Teruel, donde murió. Pero otros iban porque les tocaba por edad o porque los reclamaban. Los de Beniaján iban a luchar al frente republicano, pues estaba en esa zona del país. Si el alistado "forzoso" no confesaba con esas ideas, sólo le quedaban tres opciones: aguantarse, escapar o, ya en el campo de batalla, pasarse al otro frente si es que compartía esas ideas.

Hacia el final de la contienda ya se sabía que era mejor evitar el frente. Luis así lo supo y por eso cuando estaba a punto de ir al Servicio Militar, como eso era "destino trinchera" asegurado, prefirió enrolarse voluntario en la Guardia de Asalto, el cuerpo policial de la República, en el que sirvió durante unos meses en la localidad de Valdepeñas.

La guerra se libraba en frentes de batalla de los que no hubo ninguno significativo en Murcia. Únicamente se cavaron trincheras en Sucina, El Garruchal, El Puerto de la Cadena... por si eran necesarias. Murcia también se escapó de los bombardeos, no como su vecina Cartagena, que fue arrasada en gran medida.

Así que la guerra aquí se vivió por el efecto sobre las familias y por el miedo, que corría como la pólvora. En una ocasión, se corrió la voz de que los marroquíes que apoyaban a Franco iban por los pueblos cortando cabezas y violando mujeres y que habían desembarcado en Torrevieja. Los hombres y mujeres de Beniaján pasaron varias noches en vela. Ellos hicieron barricadas en las vías del tren y se armaron de palos, hachas y cuchillos para luchar contra el posible enemigo. Y ellas recogieron a los niños y se escondieron. Afortunadamente, quedó sólo en un rumor, pero era un rumor con fundamento, pues es verdad que en varios pueblos del Levante español se cometieron ese tipo de tropelías.

La guerra, como decían una y otra vez nuestros contertulios, "fue un desastre". El dinero valía o no valía según donde hubiera sido acuñado, con lo que esto representaba para los negocios. Médicos como Fabián Escribano estaban en el frente y la población más desasistida de lo habitual. La escuela funcionó hasta 1939, pero en abril se cortó hasta septiembre, cuando de repente el maestro de siempre ya no podía seguir siéndolo...



Entonces llegaron los años de plomo. Al desastre de la guerra le siguió el no menos desastre de la posguerra. Muchos de los beniajanenses que fueron al frente no volvieron y otros fueron represaliados tras la guerra por sus ideas y obligados a dejar el pueblo. Algunos no volverían nunca porque murieron (en el frente o fusilados). Otros (la mayoría) tardaron en volver porque fueron encarcelados en cárceles improvisadas, como la Plaza de Toros de Albacete, donde estuvo Luis más de tres meses, o llevados a Campos de Concentración, como José Cortés, que estuvo en el de Albatera. A otros les obligaban a ir de nuevo al Servicio Militar 3 años más para "reeducarse". Las mujeres, preparaban ropas y víveres para los presos, buscaban avales para liberar a los suyos, tiraban de las familias y lloraban a los muertos o desaparecidos.

Y luchaban contra el hambre. Mucho hambre y mucha miseria. Era lo que había. Paco "el Polito" recuerda cómo le impactaron las diferencias que vio entre su Beniaján natal, donde había visto cómo la Guardia Civil, abusando de su poder "confiscaba" grano a la puerta del molino, aunque dejara sin comida a una familia y después, a los 16 años, en su destino en Teruel como "factor" de estación, que allí no había ni cartilla de racionamiento. Aquí había hambre y miseria. En la España "nacional", no.

Toda esa desigualdad, toda esa injusticia, todo aquel terror forma parte de la memoria colectiva de Beniaján y todavía hoy, 74 años después del fin de la guerra, bajamos la voz para hablar de ella, miramos a nuestro alrededor por si nos escuchan y nos da miedo tocar el tema por lo que pudiera pasar...

Aquéllo queda ya lejos pero es un capítulo de la historia que se ha intentado pasar por alto y eso no puede ser. Su lección está muy presente: "que fue un desastre, algo que no debería ocurrir nunca más". Pero para que algo no vuelva a ocurrir, hay que conocerlo y conocer sus causas y efectos y no enterrarlo en el olvido, de donde podría brotar de nuevo.

Gracias a estos 7 hombres y a todos los hombres y mujeres del Taller de Beniaján por ayudarnos a luchar contra el olvido.


jueves, 6 de junio de 2013

Tras los pasos del Rey Lobo


Como cierre de curso y animados por nuestro compañero Juan Antonio González, los miembros del Taller hemos realizado hoy una actividad fuera de Beniaján, trasladándonos a uno de los enclaves geográficos más importantes en el marco de la historia que compartimos todos los territorios del antiguo Reino de Murcia: el complejo palatino medieval de Monteagudo.

Guiados e ilustrados a cada paso por Alejandro (de Ecoambiental), el grupo ha ido recorriendo un paraje emblemático que desvela como pocos el esplendor que alcanzó la Murcia musulmana en el siglo XII bajo el reinado de Ibn Mardanis, el "Rey Lobo". De aquella época datan los tres castillos que coronan el complejo: la Alcazaba, siendo el más conocido por su inconfundible silueta, que tenía un carácter eminentemente defensivo; el Palacio de Mardanis (o Castillejo), que era la residencia privada del monarca; y Larache, castillo que albergaba las dependencias destinadas a invitados y a grandes celebraciones.

Subiendo al Castillejo

Desde sus desmochadas torres y muros de tapial, dominando todo el ámbito que circundaba la cercana Medina Mursiya, todavía se distinguen trazas de las antiguas y enormes albercas que surtían de agua a las tierras de cultivo inmediatas a las fortificaciones.

Antigua alberca. Al fondo, la alcazaba y el palacio del Rey Lobo

Castillos, balsas y canales de riego, formarían así un paradisíaco conjunto agrícola-palaciego cuya singularidad sigue latente a pesar de un deterioro que siempre se achaca al paso de los siglos, pero que también es producto de la falta de sensibilidad que muchas generaciones han tenido hacia nuestro patrimonio histórico-artístico-paisajístico y de la escasa inversión que las administraciones han destinado a su protección y mantenimiento. Nos cuentan que hay proyectos para poner en valor la zona, pero ninguno acaba de materializarse. Por suerte, el itinerario seguido de castillo en castillo, de alberca en alberca, se realiza a través de caminos de huerta todavía milagrosamente deliciosos en algunos tramos.

Castillo de Larache

También en la distancia, recostado en la sierra, hemos divisado el Beni-aáy-yan de tiempos del Rey Lobo (nuestro Beniaján), aquel poblado árabe cuyos excelentes yesos se utilizarían sin duda en la construcción de los castillos que estábamos pisando... Se podría decir que toda Murcia, más allá de las montañas y de lo que la vista alcanza, se controlaba desde aquí. Y es que Monteagudo fue el centro de poder de aquel reino grande, fértil y culto que asombraría al mundo en el siglo XII.

Beniaján desde Monteagudo

Si quieres ver más fotos de nuestra excursión, pincha aquí.

miércoles, 24 de abril de 2013

La estación de la cultura y la convivencia



Esta mañana se ha inaugurado la rehabilitada Estación de Ferrocarril de Beniaján, proyecto que ha llevado a buen término el Centro de Acción Comunitaria Intercultural (CEPAIM) con la colaboración de las tres administraciones y gracias a la cesión realizada por empresa ferroviaria ADIF como propietaria de las instalaciones. El edificio principal albergará desde ahora las oficinas de la fundación, mientras que el muelle y la nave de carga se utilizarán para desarrollar actividades culturales, ofreciendo CEPAIM a cuantas asociaciones y colectivos de nuestro pueblo que lo deseen, la posibilidad de utilizar estos espacios para el encuentro social y artístico. ¡Qué hermosa y apasionante iniciativa!

Resulta además especialmente simbólico que el acontecimiento coincida en este 2013 con el 150 aniversario de la apertura de la primera línea de ferrocarril que pasó por Beniaján (la de Murcia-Cartagena, inaugurada el 1 de febrero de 1863). Quizá sin pretenderlo, lo que hoy ha sucedido se convierta en la mejor forma de conmemorar la efemérides en nuestro pueblo.

Desde el Taller de Historia de Beniaján, nos alegramos doblemente de que por fin se haya dado un uso a la antigua Estación, clausurada como tal en 2008. Primero, porque se hace dotando a la ciudadanía de un lugar magnífico destinado a la integración, a la cultura y al fomento de las relaciones entre vecinos. Y segundo (llevándolo un poco a nuestro terreno), porque se recupera arquitectónicamente un edificio histórico y señero del pueblo (de los pocos que por desgracia nos quedan), permitiendo así que 'vuelvan a la vida' sus muros y sus andenes, como recuperados escenarios que podrán perdurar en la memoria de las generaciones actuales y venideras.

Es tiempo ahora de llenar este ámbito tan singular de nuevos contenidos; de que paren en él trenes llenos de viajeros ávidos de cultura, de esos que llevan como único equipaje el placer de la convivencia. Vaya todo el apoyo a CEPAIM por su iniciativa y nuestro ánimo a las muchas asociaciones del pueblo para que aprovechen la oportunidad brindada, ahora que se pone en marcha desde "La Estación de Beniaján" esta locomotora.



Acto inaugural

En la presentación del evento, ha dicho Juan Antonio Miralles, presidente de la Fundación CEPAIM, que necesitamos espacios comunitarios que propicien el encuentro y la participación de gentes venidas de distintos lugares y procedencias. Gentes diversas y heterogéneas por su edad, estatus social, etnia, género, sexualidad o cualquier otra índole, encontrándose e interactuando en un mismo lugar. 

"La Estación" se propone cubrir este vacío y lo va a hacer en Beniaján, que vuelve a ser, otra vez, vanguardia, como otras tantas veces en su historia. Y es que "La Estación" se propone ser un espacio cultural innovador, pues articulará la acción comunitaria y la lucha contra la exclusión social en torno al eje arte-cultura, como terreno de investigación, de intercambio, de ruptura y de creer en lo imposible, como decían los de Mayo del 68: "Seamos realistas: pidamos lo imposible" y "La imaginación al poder".

Pues así, con imaginación, con mucha imaginación, alguien creyó que "La Estación" podía ser este espacio novedoso y atractivo y a su imaginación le echó un poco de ganas y un mucho de esfuerzo, trabajo e ilusión y hoy "La Estación" es una realidad.



Para la inauguración se ha contado con dos exposiciones: la de Dame Coulound, en el espacio 1 y "La Ruta Prometida", de la Fundación CEPAIM, junto con la instalación "La fragilidad de migrar", de Rossy de Palma & Agustín Vidal, en el espacio 2. Además, el primer acto de la inauguración ha sido la acción "¿Vienes o vas?", de la Chimenea Escénica / Cía. Isabel Lavella. El próximo mes (mayo 2013) estará íntegramente dedicado al continente africano y su inacabable diversidad. 

En el Taller de Beniaján nos alegramos de que esta iniciativa prospere y esperamos poder documentar y participar de sus pasos y logros, desde ahora y por mucho tiempo. 


Un primer paso

Frente a la Estación, al otro lado del lecho por donde hasta 2010 se tendían los antiguos raíles, "asistía" en silencio al acto inaugural otro inmueble emblemático de Beniaján: la Casa Pacorro. Tras la vegetación que cubre su vallado y escoltado por las palmeras centenarias que acompañan su inconfundible estampa, el decrépito edificio parecía casi esconderse. Muchos pensamos lo bonito que sería poner también en valor su curiosa arquitectura, antes de que sea demasiado tarde... Ojalá la rehabilitación de la Estación sea un revulsivo y pronto le llegue su turno. Lo mismo que al gran espacio liberado por las vías, idóneo para ser transformado en lugar de paseo y esparcimiento de los vecinos, borrando así, poco a poco, las huellas de la degeneración sufrida por esta zona del pueblo en los últimos años. Un rincón urbano con tantas posibilidades y tan cargado de historia bien lo merece.


jueves, 4 de abril de 2013

Encuentros en la Costera Sur

El pasado lunes, 18 de marzo, antes de despedirnos por vacaciones de Semana Santa, un grupo de personas de Sangonera la Verde, El Palmar y Beniaján nos juntamos en el centro cultural de El Palmar para celebrar la víspera de San José e intercambiar experiencias de qué es para nosotros participar en estos talleres de recuperación de la memoria oral y de la historia vivida en primera persona.

HISTORIA FAMILIAR

El acto comenzó con una charla a cargo de Leandro Guillén y Soledad Moreno Muñoz, expertos en hacer genealogías familiares. Nos hablaron de la apasionante historia familiar, que es el nivel más micro de la historia. Recorrer los entresijos de los cuadros y árboles familiares de la mano de estos dos apasionados de la historia, fue un  verdadero privilegio. Nos contaron cómo es fácil que unos nos crucemos con los otros no muchas generaciones atrás y cómo muchas veces descubrimos historias insólitas de nuestro pasado reciente (o no tanto) que nos ayudan a entendernos mejor.



Leandro y Soledad nos animaron a conocer más sobre nuestras historias familiares y para empezar, nos lanzaron 5 preguntas que deben ser el detonante de toda investigación genealógica:
  1. ¿Qué sé sobre mi familia?
  2. ¿Qué más quiero saber acerca de mi familia?
  3. ¿Qué registros están a mi alcance?
  4. ¿Cómo conseguir el registro que necesito?
  5. Y ahora, ¿qué hago? 
Y es ese es el momento, en el que ya iniciada la investigación, se recurra a los profesionales para que te ayuden a culminar con éxito la tarea.

Nos dejaron también dos direcciones de Internet de gran utilidad: 

HISTORIAS COMPARTIDAS EN LA COSTERA SUR

Tras la interesante charla pasamos a celebrar un coloquio entre los presentes en el que fueron saliendo varios temas.

En primer lugar, sobre cómo funcionan estos talleres:

El taller de Beniaján es el taller decano de recopilación de historia local en las pedanías de la Costera Sur. Antes de este taller ya existía el taller de historia del barrio de El Carmen y el taller de los apodos de Monteagudo. Pero el taller de Beniaján ha creado su propio sello de identidad. Llevamos tres cursos trabajando juntos y hemos demostrado que los procesos están por encima de los resultados. Cuando empezamos en Beniaján éramos 8 personas que querían conocer su historia. Actualmente somos 14 ciudadanos y ciudadanas que escribimos la historia.

Los talleres de El Palmar y Sangonera la Verde han comenzado este mismo curso 2012/2013. Los grupos están creándose y aunque somos muy poquitos en ambos pueblos, sabemos que poco a poco iremos creciendo y que iremos haciendo grandes cosas, pues el grupo base es un grupo con mucha ilusión y con mucho que aportar.

Pasamos después a hablar sobre las transformaciones en las tres pedanías y en el conjunto de la comarca: 

El Palmar y Beniaján se han mantenido como pedanías grandes a pesar de que en los años 90 ambas pedanías sufrieron procesos de segregación de su territorio desde el municipio de Murcia, que les hizo decrecer en tamaño y demografía. Pero siguen siendo pedanías grandes como lo fueron a principios del siglo XX. Ambas pedanías son puntos estratégicos en las comunicaciones de Murcia con otros lugares: con el Levante, en el caso de Beniaján y con Cartagena en el caso de El Palmar. Sin lugar a dudas, este enclave privilegiado fue el impulso para que estas pedanías hayan sido de referencia desde tiempos históricos. Baste recordar la cantidad de yacimientos arqueológicos desde la Edad de Bronce y posteriores que hay en toda la sierra que nos bordea.

Sin embargo, Sangonera se erigió como caserío de campo al pie de grandes fincas, como Mayayo, Torre Guil o Rosalinda y a la sombra de pueblos importantes como Alcantarilla o El Palmar. Pero con la llegada de la democracia Sangonera vivió su gran revolución y pasó de ser un pequeño caserío disperso a ser un pueblo grande, cohesionado y bien estructurado en torno a una economía muy dinámica y activa que supo sacar lo mejor de los años del ladrillo. Baste recordar el testimonio de Mateo Pintado, quien fue pedáneo de Sangonera la Verde entre 1981 y 1990: cuando llegó a la alcaldía había en el pueblo una docena de "peras" para el alumbrado público, lo que nos da idea el estado de precariedad de las infraestructuras. En estos años, de 1981 a la actualidad lo han hecho casi todo: el alumbrado, el alcantarillado, los servicios, las carreteras, las aceras... Y sobre todo, un crecimiento demográfico exponencial.

En la actualidad: Beniaján, El Palmar y Sangonera la Verde son tres pedanías en una misma línea geográfica, económica y sociopolítica. Las tres pedanías vivimos a la sombra de la ciudad, dependiendo de sus servicios para casi todo y nos aquejamos de un tejido ciudadano muy diluido y fragmentado. Nos hemos convertido en ciudades dormitorio para habitantes venidos de fuera que quieren vivir cerca de la ciudad y hacia la ciudad. Duermen aquí pero a veces ni compran aquí, con lo que sus ingresos y sus presencias se diluyen. La prueba la tenemos los fines de semana y los periodos festivos, cuando nuestras calles se vacían y las tradiciones pierden el tirón que tuvieron en el pasado.

¿Qué hacer ante esta situación desde los talleres de recopilación de la historia y la memoria local? Pues en primer lugar, conocer y reconocer nuestra singularidad, nuestras especificidades y nuestra identidad compartida, multicultural y diversa. En segundo lugar, valorar todo ello y mostrarlo públicamente con orgullo. Y finalmente, hacernos conscientes de que la Historia no sucede al margen de nosotros, sino que la hacemos todos y cada uno de nosotros, día a día, con nuestras implicaciones, nuestras dejaciones y nuestros silencios. Los tres pueblos son conscientes de lo que han caminado y luchado para llegar a lo que hoy son y estamos seguros de que quienes participan en estos talleres no van a decaer en su empeño por seguir caminando hacia un futuro mejor. 

El encuentro fue un éxito. Lo pasamos muy bien y hubo un gran ambiente festivo y fraternal entre quienes asistimos, tal como quedó de manifiesto al finalizar el mismo, durante la merienda en la que todos compartimos lo que llevamos.




 Intercambios de amistad y buena relación entre hombres y mujeres de Sangonera la Verde, Beniaján y El Palmar.

miércoles, 13 de febrero de 2013

¡Qué invento el botijo!


El pasado 3 de febrero, la revista semanal "El Magazine" del periódico "El Mundo" publicaba un interesante artículo en el que se hacía un recorrido por los 25 inventos españoles más importantes de todos los tiempos. Entre ellos, aparecen algunos ya tan conocidos como el autogiro o el submarino, ideados precisamente por murcianos o con origen en nuestra Región. Pero encontramos como número 17 de tan curioso ranking uno que a nosotros, como beniajanenses, nos ha de satisfacer especialmente: el BOTIJO.


Mucha gente, incluso de nuestro pueblo, se preguntará ¿y por qué el botijo? Pues ni más ni menos que por ser en Beniaján donde fue hallado el ejemplar más antiguo de botijo aparecido hasta la fecha en la Península Ibérica; más concretamente en el yacimiento argárico del Puntarrón Chico, a las afueras del casco urbano. Se trata de una pieza cerámica cilíndrica, con un sólo orificio y asa superior, a la que se le estima una antigüedad superior a los 3.000 años. Actualmente está expuesta en el Museo Arqueológico de Murcia, donde puede ser contemplada junto a la mayoría de herramientas, ajuares y enterramientos descubiertos hasta la fecha en el cerro beniajanense.

La Asociación Argarruchal de Beniaján, colaboradora también con nuestro Taller, está trabajando concienzudamente para recuperar este yacimiento y poner en valor sus hallazgos. Por ejemplo, en relación a esta valiosa pieza, la asociación participó activamente en la exposición dedicada al botijo desarrollada en el Centro de Artesanía de la Región de Murcia el pasado verano; en dicha muestra se hacía un viaje por la historia de este cotidiano utensilio, tan enraizado en nuestro acervo popular, teniendo al botijo de Beniaján como su más antiguo ejemplar.

Desde el Taller, vaya nuestra enhorabuena a Argarruchal por su esfuerzo y mucho ánimo para seguir arrojando luz sobre la 'prehistoria' de nuestro territorio. A la vez, aprovechamos el reconocimiento brindado al botijo argárico por "El Magazine" para, de alguna manera, animar a toda a ciudadanía de Beniaján a ir identificando esta pieza tan singular como un símbolo de nuestro pasado, en este caso muy lejano, pero de una enorme y contrastada trascendencia.

miércoles, 30 de enero de 2013

La falsa moneda


Una de las fuentes documentales más interesantes para el estudio de nuestra historia son las hemerotecas. En ellas encontramos noticias y publicaciones que nos relatan acontecimientos señalados que sucedieron en nuestro entorno, aunque muchas veces lo hagan de forma sesgada y subjetiva, incluso propagandística y casi siempre sometida al criterio del poder de la política de turno. Resulta curioso en cualquier caso navegar por esos periódicos amarillentos, leyendo sus páginas con la perspectiva que nos da el conocimiento de su contexto histórico. Situarnos en el momento en que fueron escritos, nos ayuda además a comprender mejor no sólo la información que se cuenta, sino la forma de hacerlo. Y es que entonces, como por desgracia también detectamos ahora en algunas ocasiones, la independencia editorial de los medios de comunicación era sólo una presunción que a la hora de publicar casi nunca se ponía de manifiesto.

Consultar la hemeroteca nos desvela, por otra parte, que también fueron noticia hace décadas  sucesos que lo siguen siendo actualmente. Y es eso lo que hoy traemos al blog, como curiosidad: una noticia publicada hace justo un siglo, el 30 de enero de 1913, pero que seguro nos recuerda el penoso acontecimiento que recientemente llevó el nombre de Beniaján a las primeras portadas de todos los periódicos. La encontramos en la página 11 del diario ‘La Vanguardia’, de tirada nacional:



“En el próximo pueblo de Beniaján, la benemérita detuvo a Francisco Gálvez y otro individuo, los cuáles se dedicaban a la expedición de moneda falsa. Sobre el particular se guarda gran reserva, creyéndose que están dichos individuos complicados en asuntos más importantes, pues se sabe que existe en Murcia la fabricación a gran escala”.
(La Vanguardia, 30 de enero de 1913)

Este curioso delito no sería la primera vez ni la última que se cometiera en nuestro pueblo, pues en el año 1899 ya había sido apresado un vecino de Beniaján con 69 billetes falsos de 50 pesetas (“con el busto de Mendizábal”, detallaba la noticia aparecida en ‘El Diario de Murcia’); y en 1927, sería detenido otro beniajanense como miembro de una red de falsificadores de billetes de 500 pesetas, en cuya trama “mucha gente conocida está complicada”, aseveraba el diario ‘La Libertad’. La saga de supuestos falsificadores culmina a lo grande a finales de 2011, con la historia que ya todos conocemos.


viernes, 11 de enero de 2013

De Beniaján a Europa

El Taller de Recopilación de Historia de Beniaján colabora con el IES de la localidad que participa en un programa COMENIUS con un centro de enseñanza secundaria de Alemania.


El tema sobre el que van a trabajar los alumnos va a ser nazismo, por parte de los alemanes y franquismo, por parte de los beniajaneros.

Las profesoras del IES han contactado con el Taller como un lugar donde poder obtener información. Ya hemos mantenido dos reuniones con ellas y desde el Taller estamos encantados de colaborar en esta iniciativa, pues nos parece imprescindible e importantísimo que los chavales conozcan el pasado cercano para que no lo olviden, para que no se cometan los mismos errores y para que valoren lo que tienen actualmente. Desde el Taller les ofrecemos la información recopilada, prestamos fotos y facilitamos el acercamiento a posibles informantes. Pensamos, además, que esto beneficia al Taller y aumenta su difusión y su presencia pública.

Si hacemos este trabajo es para preservar la memoria de una generación de la que ya hemos hablado en otras ocasiones como "generación bisagra", la que conoció un mundo intemporal y lo vio cambiar hasta casi desaparecer. Si todo lo que estamos haciendo puede llegar a los más jóvenes, además del resto del pueblo, habremos conseguido nuestros objetivos con creces.

Desde aquí, nuestro apoyo y ánimo al equipo docente del IES de Beniaján que ha tenido la inquietud de implicarse en este proyecto.

miércoles, 9 de enero de 2013

El Taller en el Museo


El Taller de Historia de Beniaján participó en la actividad "Encuentros en el Museo: Los Sonidos de la Tradición", del Museo de la Ciudad, que tuvo lugar el pasado viernes, 4 de enero de 2013.

Victoria López Saura, Antoñita Hernández y Puri Martínez llevaron un trozo de su vida, su historia y su memoria hasta la mesa de comunicaciones de este encuentro. Sus testimonios pusieron rostro y palabra a muchas de las historias que se habían contado previamente y llenaron de contenido las imágenes de Moisés Yagües que han sido el hilo conductor de las Jornadas Etnográficas desarrolladas en el Municipio de Murcia y sus pedanías entre diciembre de 2011 y Enero de 2013.

Gracias, chicas. ¡Sois Geniales!

Y nos fuimos de...... ¡MERENDONA!

Sábado, 29 de diciembre de 2012. Una tarde tibia, una brisa cálida bajo el sol de invierno, una pinada y unos 60 vecinos de Beniaján compartiendo comida, emociones, risas, recuerdos y experiencias.

Panes elaborados por Mª Carmen Griñán en colaboración con el Horno de Miguel, de Beniaján, exclusivamente para la Merendona de 2012

Allí llegamos, con ilusión y ganas y gracias a la publicidad que habíamos hecho en los días previos y al antiguo "pásalo" sin móviles (yo te lo digo a ti, tú se lo dices a otro y así sucesivamente), conseguimos reunir a algo más de 60 personas que enseguida se entregaron a la tarea de pasarlo bien y compartir unos momentos con sus vecinos.



Podría parecer que hacer fiestas es algo frívolo y que hay cosas más importantes que hacer en la vida. Sin embargo, las fiestas no tienen nada de frívolas, sino que ocupan un lugar importantísimo en la construcción de la comunidad y de la personalidad de cada cual. Desde una perspectiva individual, suponen hitos en el año que marcan los ritos de paso y tránsito. En este sentido, son tan importantes como las estaciones. Desde una perspectiva comunitaria, son un elemento clave en la construcción y consolidación de la Comunidad y, por tanto, del concepto de la ciudadanía.

En una fiesta como la Merendona nos olvidamos por un momento de quién es quién, de dónde viene y qué hace cada cual. Dejamos las rencillas y las vergüenzas y nos encontramos en estado puro, como personas que comparten problemáticas parecidas, que se alegran por las mismas cosas y que, en general, desean lo  mejor para su pueblo.

En el taller a veces trabajamos con música, cine o literatura, pues muchas veces desde las artes hacen Etnografía igual o mejor que los propios etnógrafos. Un ejemplo es la canción de 1970 de Joan Manuel Serrat, Fiesta, que aunque hace referencia a la muy Mediterránea Verbena de Sant Joan, puede servir para explicar el ambiente y las rupturas (tan necesarias) que puede provocar cualquier fiesta.


Pues ese ambiente conseguimos la tarde del 29 de diciembre de 2012. Un ambiente de cordialidad y auténtico vecindario que ojalá podamos repetir ampliado el año que viene, que cae en domingo. Así que vayamos preparándolo desde ya y hagamos que renazca esta tradición de la que ya hemos hablado otras veces en este Blog y que pervive en la memoria de los beniajaneros.


El grupo del taller de Historia de Beniaján os dan las Gracias a todos los que nos acompañasteis en esta iniciativa y os animamos a seguirnos y colaborar con el taller.

¡¡MUCHAS GRACIAS!!



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