Este es el blog del taller de Recopilación de la Historia de Beniaján. Este taller se hace los miércoles por la tarde en la Escuela Popular de Beniaján, de 18:30 a 20:00. Es una iniciativa de la Escuela Popular y en la actualidad participan con regularidad 12 personas del pueblo que, día a día, dan constancia de su tiempo y de su memoria para que su voz no se pierda.

miércoles, 24 de abril de 2013

La estación de la cultura y la convivencia



Esta mañana se ha inaugurado la rehabilitada Estación de Ferrocarril de Beniaján, proyecto que ha llevado a buen término el Centro de Acción Comunitaria Intercultural (CEPAIM) con la colaboración de las tres administraciones y gracias a la cesión realizada por empresa ferroviaria ADIF como propietaria de las instalaciones. El edificio principal albergará desde ahora las oficinas de la fundación, mientras que el muelle y la nave de carga se utilizarán para desarrollar actividades culturales, ofreciendo CEPAIM a cuantas asociaciones y colectivos de nuestro pueblo que lo deseen, la posibilidad de utilizar estos espacios para el encuentro social y artístico. ¡Qué hermosa y apasionante iniciativa!

Resulta además especialmente simbólico que el acontecimiento coincida en este 2013 con el 150 aniversario de la apertura de la primera línea de ferrocarril que pasó por Beniaján (la de Murcia-Cartagena, inaugurada el 1 de febrero de 1863). Quizá sin pretenderlo, lo que hoy ha sucedido se convierta en la mejor forma de conmemorar la efemérides en nuestro pueblo.

Desde el Taller de Historia de Beniaján, nos alegramos doblemente de que por fin se haya dado un uso a la antigua Estación, clausurada como tal en 2008. Primero, porque se hace dotando a la ciudadanía de un lugar magnífico destinado a la integración, a la cultura y al fomento de las relaciones entre vecinos. Y segundo (llevándolo un poco a nuestro terreno), porque se recupera arquitectónicamente un edificio histórico y señero del pueblo (de los pocos que por desgracia nos quedan), permitiendo así que 'vuelvan a la vida' sus muros y sus andenes, como recuperados escenarios que podrán perdurar en la memoria de las generaciones actuales y venideras.

Es tiempo ahora de llenar este ámbito tan singular de nuevos contenidos; de que paren en él trenes llenos de viajeros ávidos de cultura, de esos que llevan como único equipaje el placer de la convivencia. Vaya todo el apoyo a CEPAIM por su iniciativa y nuestro ánimo a las muchas asociaciones del pueblo para que aprovechen la oportunidad brindada, ahora que se pone en marcha desde "La Estación de Beniaján" esta locomotora.



Acto inaugural

En la presentación del evento, ha dicho Juan Antonio Miralles, presidente de la Fundación CEPAIM, que necesitamos espacios comunitarios que propicien el encuentro y la participación de gentes venidas de distintos lugares y procedencias. Gentes diversas y heterogéneas por su edad, estatus social, etnia, género, sexualidad o cualquier otra índole, encontrándose e interactuando en un mismo lugar. 

"La Estación" se propone cubrir este vacío y lo va a hacer en Beniaján, que vuelve a ser, otra vez, vanguardia, como otras tantas veces en su historia. Y es que "La Estación" se propone ser un espacio cultural innovador, pues articulará la acción comunitaria y la lucha contra la exclusión social en torno al eje arte-cultura, como terreno de investigación, de intercambio, de ruptura y de creer en lo imposible, como decían los de Mayo del 68: "Seamos realistas: pidamos lo imposible" y "La imaginación al poder".

Pues así, con imaginación, con mucha imaginación, alguien creyó que "La Estación" podía ser este espacio novedoso y atractivo y a su imaginación le echó un poco de ganas y un mucho de esfuerzo, trabajo e ilusión y hoy "La Estación" es una realidad.



Para la inauguración se ha contado con dos exposiciones: la de Dame Coulound, en el espacio 1 y "La Ruta Prometida", de la Fundación CEPAIM, junto con la instalación "La fragilidad de migrar", de Rossy de Palma & Agustín Vidal, en el espacio 2. Además, el primer acto de la inauguración ha sido la acción "¿Vienes o vas?", de la Chimenea Escénica / Cía. Isabel Lavella. El próximo mes (mayo 2013) estará íntegramente dedicado al continente africano y su inacabable diversidad. 

En el Taller de Beniaján nos alegramos de que esta iniciativa prospere y esperamos poder documentar y participar de sus pasos y logros, desde ahora y por mucho tiempo. 


Un primer paso

Frente a la Estación, al otro lado del lecho por donde hasta 2010 se tendían los antiguos raíles, "asistía" en silencio al acto inaugural otro inmueble emblemático de Beniaján: la Casa Pacorro. Tras la vegetación que cubre su vallado y escoltado por las palmeras centenarias que acompañan su inconfundible estampa, el decrépito edificio parecía casi esconderse. Muchos pensamos lo bonito que sería poner también en valor su curiosa arquitectura, antes de que sea demasiado tarde... Ojalá la rehabilitación de la Estación sea un revulsivo y pronto le llegue su turno. Lo mismo que al gran espacio liberado por las vías, idóneo para ser transformado en lugar de paseo y esparcimiento de los vecinos, borrando así, poco a poco, las huellas de la degeneración sufrida por esta zona del pueblo en los últimos años. Un rincón urbano con tantas posibilidades y tan cargado de historia bien lo merece.


jueves, 4 de abril de 2013

Encuentros en la Costera Sur

El pasado lunes, 18 de marzo, antes de despedirnos por vacaciones de Semana Santa, un grupo de personas de Sangonera la Verde, El Palmar y Beniaján nos juntamos en el centro cultural de El Palmar para celebrar la víspera de San José e intercambiar experiencias de qué es para nosotros participar en estos talleres de recuperación de la memoria oral y de la historia vivida en primera persona.

HISTORIA FAMILIAR

El acto comenzó con una charla a cargo de Leandro Guillén y Soledad Moreno Muñoz, expertos en hacer genealogías familiares. Nos hablaron de la apasionante historia familiar, que es el nivel más micro de la historia. Recorrer los entresijos de los cuadros y árboles familiares de la mano de estos dos apasionados de la historia, fue un  verdadero privilegio. Nos contaron cómo es fácil que unos nos crucemos con los otros no muchas generaciones atrás y cómo muchas veces descubrimos historias insólitas de nuestro pasado reciente (o no tanto) que nos ayudan a entendernos mejor.



Leandro y Soledad nos animaron a conocer más sobre nuestras historias familiares y para empezar, nos lanzaron 5 preguntas que deben ser el detonante de toda investigación genealógica:
  1. ¿Qué sé sobre mi familia?
  2. ¿Qué más quiero saber acerca de mi familia?
  3. ¿Qué registros están a mi alcance?
  4. ¿Cómo conseguir el registro que necesito?
  5. Y ahora, ¿qué hago? 
Y es ese es el momento, en el que ya iniciada la investigación, se recurra a los profesionales para que te ayuden a culminar con éxito la tarea.

Nos dejaron también dos direcciones de Internet de gran utilidad: 

HISTORIAS COMPARTIDAS EN LA COSTERA SUR

Tras la interesante charla pasamos a celebrar un coloquio entre los presentes en el que fueron saliendo varios temas.

En primer lugar, sobre cómo funcionan estos talleres:

El taller de Beniaján es el taller decano de recopilación de historia local en las pedanías de la Costera Sur. Antes de este taller ya existía el taller de historia del barrio de El Carmen y el taller de los apodos de Monteagudo. Pero el taller de Beniaján ha creado su propio sello de identidad. Llevamos tres cursos trabajando juntos y hemos demostrado que los procesos están por encima de los resultados. Cuando empezamos en Beniaján éramos 8 personas que querían conocer su historia. Actualmente somos 14 ciudadanos y ciudadanas que escribimos la historia.

Los talleres de El Palmar y Sangonera la Verde han comenzado este mismo curso 2012/2013. Los grupos están creándose y aunque somos muy poquitos en ambos pueblos, sabemos que poco a poco iremos creciendo y que iremos haciendo grandes cosas, pues el grupo base es un grupo con mucha ilusión y con mucho que aportar.

Pasamos después a hablar sobre las transformaciones en las tres pedanías y en el conjunto de la comarca: 

El Palmar y Beniaján se han mantenido como pedanías grandes a pesar de que en los años 90 ambas pedanías sufrieron procesos de segregación de su territorio desde el municipio de Murcia, que les hizo decrecer en tamaño y demografía. Pero siguen siendo pedanías grandes como lo fueron a principios del siglo XX. Ambas pedanías son puntos estratégicos en las comunicaciones de Murcia con otros lugares: con el Levante, en el caso de Beniaján y con Cartagena en el caso de El Palmar. Sin lugar a dudas, este enclave privilegiado fue el impulso para que estas pedanías hayan sido de referencia desde tiempos históricos. Baste recordar la cantidad de yacimientos arqueológicos desde la Edad de Bronce y posteriores que hay en toda la sierra que nos bordea.

Sin embargo, Sangonera se erigió como caserío de campo al pie de grandes fincas, como Mayayo, Torre Guil o Rosalinda y a la sombra de pueblos importantes como Alcantarilla o El Palmar. Pero con la llegada de la democracia Sangonera vivió su gran revolución y pasó de ser un pequeño caserío disperso a ser un pueblo grande, cohesionado y bien estructurado en torno a una economía muy dinámica y activa que supo sacar lo mejor de los años del ladrillo. Baste recordar el testimonio de Mateo Pintado, quien fue pedáneo de Sangonera la Verde entre 1981 y 1990: cuando llegó a la alcaldía había en el pueblo una docena de "peras" para el alumbrado público, lo que nos da idea el estado de precariedad de las infraestructuras. En estos años, de 1981 a la actualidad lo han hecho casi todo: el alumbrado, el alcantarillado, los servicios, las carreteras, las aceras... Y sobre todo, un crecimiento demográfico exponencial.

En la actualidad: Beniaján, El Palmar y Sangonera la Verde son tres pedanías en una misma línea geográfica, económica y sociopolítica. Las tres pedanías vivimos a la sombra de la ciudad, dependiendo de sus servicios para casi todo y nos aquejamos de un tejido ciudadano muy diluido y fragmentado. Nos hemos convertido en ciudades dormitorio para habitantes venidos de fuera que quieren vivir cerca de la ciudad y hacia la ciudad. Duermen aquí pero a veces ni compran aquí, con lo que sus ingresos y sus presencias se diluyen. La prueba la tenemos los fines de semana y los periodos festivos, cuando nuestras calles se vacían y las tradiciones pierden el tirón que tuvieron en el pasado.

¿Qué hacer ante esta situación desde los talleres de recopilación de la historia y la memoria local? Pues en primer lugar, conocer y reconocer nuestra singularidad, nuestras especificidades y nuestra identidad compartida, multicultural y diversa. En segundo lugar, valorar todo ello y mostrarlo públicamente con orgullo. Y finalmente, hacernos conscientes de que la Historia no sucede al margen de nosotros, sino que la hacemos todos y cada uno de nosotros, día a día, con nuestras implicaciones, nuestras dejaciones y nuestros silencios. Los tres pueblos son conscientes de lo que han caminado y luchado para llegar a lo que hoy son y estamos seguros de que quienes participan en estos talleres no van a decaer en su empeño por seguir caminando hacia un futuro mejor. 

El encuentro fue un éxito. Lo pasamos muy bien y hubo un gran ambiente festivo y fraternal entre quienes asistimos, tal como quedó de manifiesto al finalizar el mismo, durante la merienda en la que todos compartimos lo que llevamos.




 Intercambios de amistad y buena relación entre hombres y mujeres de Sangonera la Verde, Beniaján y El Palmar.